Células madre de tejido adiposo como herramienta para enlentecer el envejecimiento

Un grupo de investigación de la Universidad de Sevilla, liderado por el catedrático Antonio Ayala Gómez, ha estado estudiando durante más de 20 años los factores que desencadenan el envejecimiento de las células, con el objetivo de realizar nuevos avances en este campo y así poder ralentizar sus efectos adversos en la salud.

Actualmente están trabajando en un estudio con células madre procedentes del tejido adiposo -extraído de una liposucción que luego se desecha-, en el que están analizando el papel que podrían desempeñar estas células madre a la hora de regenerar tejidos dañados. Esta investigación se está llevando a cabo en colaboración con el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (CABIMER), las clínicas Serres y Rocío Vázquez (Sevilla), expertos del Hospital de Huesca, y con otros grupos de investigación del ámbito internacional.

Células madre embrionarias de ratón

Las células madre tienen la sorprendente capacidad de renovarse a sí mismas por medio de mitosis; por otro lado, son precursoras de las células que van a constituir tejidos maduros, es decir, células ya diferenciadas y especializadas. Esta característica es de tal importancia, que ya es usada en Medicina para regenerar tejidos  (zonas del cerebro dañadas o corazones que han sufrido un infarto). Es por ello que este equipo de científicos tiene como objetivo determinar si la implantación de estas células madre es eficaz contra los efectos del envejecimiento, la prevención de enfermedades de tipo degenerativo o, al menos, conseguir un avance lento de éstas.

Para ello, experimentan con ratones de laboratorio con el objeto de descubrir si la inyección de estas células madre provoca la reparación o rejuvenecimiento de tejidos dañados, según palabras de Ayala Gómez, responsable del grupo Bioquímica del Envejecimiento de la Universidad de Sevilla. Por otra parte, también se dedican al estudio de los radicales libres, concretamente en cómo la oxidación puede influir en procesos tan básicos y vitales como puede ser la síntesis proteica, cuyo cénit se da en la juventud y su intensidad va decreciendo con el paso de los años. Es por esta razón que, por ejemplo, la piel de una persona mayor tarda en renovarse aproximadamente unas 3 semanas, frente a los 3 días en que lo haría la piel de una persona joven.

Esto se debe a que una enzima participante en el proceso de formación de proteínas, el factor de elongación eEF-2, forma complejos con aldehídos de bajo peso molecular, tales como malondialdehído (MDA) y el 4-hydroxynonenal (HNE). Estos aldehídos se forman como consecuencia de los procesos de peroxidación de lípidos, así que un posible mecanismo que explique el decaimiento de la síntesis proteica con el paso del tiempo pueda ser la alteración de los niveles de eEF-2, derivado de la peroxidación de lípidos y formación de complejos con los aldehídos resultantes.

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http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/60/4-hydroxynonenal-Line-Structure.png Estructura del MDA (arriba) y del HNE (abajo)

Desde siempre se ha pensado que la vejez era algo que se podía revertir, pero estudios posteriores han demostrado que a este estadio no se le hace frente mediante la mera ingesta de productos antioxidantes como la vitamina E (presente en aceites vegetales, por ejemplo), el ácido fólico y demás. Aun así, esto no excluye el hecho de que se tengan que adoptar buenas costumbres alimentarias y hábitos de vida saludables, ya que van a influir en las expectativas de vida del individuo.

Los expertos sugieren, además de lo mencionado anteriormente, evitar el consumo de alimentos cocinados en demasía, precocinados, hechos al carbón… Pero sobre todo, recomiendan encarecidamente no recalentar los aceites, ya que al hacerlo se forman compuestos de naturaleza tóxica (aldehídos del grupo de los ‘oxigenados α, β insaturados’, como el 4-hidroxi-[E]-2nonenal) que fácilmente se incorporan a los alimentos cocinados y favorecen el envejecimiento celular al inactivar las funciones de las proteínas, hormonas peptídicas o enzimas

Fuentes bibliográficas:

Notas de prensa:

Un comentario sobre “Células madre de tejido adiposo como herramienta para enlentecer el envejecimiento

  • el diciembre 23, 2012 a las 2:41 pm
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    Gran Artículo Míriam! Bienvenida:)

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