La restricción calórica mantiene la integridad de los cromosomas

La restricción calórica (RC) es una dieta consistente en la reducción de la ingesta de calorías. Varias publicaciones han demostrado que la RC logra retrasar el desarrollo de enfermedades ligadas a la edad como cáncer, diabetes y fallos respiratorios y neurodegenerativos, y también aumentar lo que se conoce como el tiempo de vida sana o libre de enfermedad (health span en inglés). A nivel metabólico, la reducción de la ingesta calórica conlleva a un incremento de la sensibilización a la insulina y una posterior disminución de la glucosa en ayunas, protegiendo al organismo de síndromes metabólicos como la diabetes. A pesar de estos efectos positivos, se ha visto que, en humanos, la restricción calórica puede afectar negativamente a la densidad ósea y a la masa muscular.

La pregunta que uno llegaría a plantearse sería: ¿Hasta qué nivel podría actuar la restricción calórica? A pesar de los inconvenientes que podría acarrear esta reducción calórica en las personas, numerosas publicaciones han ahondado profundamente en este tema, para averiguar su posible rol a nivel molecular.

Replicación de los telómeros y el consecuente acortamiento del extremo cromosomal. Fuente: Wikipedia
Replicación de los telómeros. Fuente: Wikipedia

Es bien sabido que el estado de los cromosomas (DNA condensado) es un claro indicativo de nuestra salud, de tal manera que si éstos sufren mutaciones, fusiones entre ellos o toda suerte de aberraciones, pueden dar lugar a procesos cancerosos o al aceleramiento de la vejez de las células. Uno de los protectores de estos elementos susceptibles a las mutaciones son los telómeros. Los telómeros son la parte final de los cromosomas y, en el genoma humano, están compuestos por unas 2,000 repeticiones de la secuencia 5′ TTAGGG 3′. Además de ser elementos clave en la división celular, protegen al DNA de la degradación, y debido a eso mantienen la estabilidad e integridad de los cromosomas (telomere capping). Sin embargo, los telómeros sufren acortamientos cada vez que la célula se divide, sinónimo de que la célula va envejeciendo.

Aun así, estas terminaciones cromosomales pueden mantener su longitud gracias a la existencia de la telomerasa, una enzima retro-transcriptasa que elonga los cromosomas de novo, pero el principal problema es que esta enzima solamente está activada en células madre embrionarias (embryonic stem cells, ESC) y en los peores casos en células cancerosas. La velocidad de acortamiento de los telómeros, junto con la edad, puede estar influenciada por factores muy relacionados con enfermedades y muerte prematura (tabaco, estrés psicológico u obesidad).

Por tanto, y según estas evidencias, puede suponerse que hay una relación entre la reducción de la ingesta calórica y la longitud de los telómeros. En efecto, si se disminuye de forma prolongada en el tiempo el consumo de alimentos (o al menos reducir las calorías a una cifra razonable) se retarda la velocidad de acortamiento de los telómeros, según un estudio llevado a cabo por el equipo de María Antonia Blasco, directora del CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas) que publica la edición digital de la revista PLOS ONE.

Para ello, se realizaron análisis de medición de la longitud de los telómeros en ratones mediante una tecnología de alto rendimiento para la cuantificación de los telómeros, el HT-QFISH (High Throughput Quantitative Telomere FISH). Ello permite que se cuantifiquen de forma individual los puntos teloméricos y, por lo tanto, el porcentaje de telómeros cortos.

Los investigadores utilizaron ratones con fenotipo silvestre (WT) de 3 meses de vida a los que se les redujo en un 40% la ingesta de calorías. Estos ratones presentaban una velocidad de acortamiento de telómeros menor con respecto a aquellos que se alimentaban siguiendo una dieta no alterada. Además, el equipo de María Antonia Blasco pudo comprobar que aquellos ratones “restringidos” presentaban una disminución significativa en la incidencia de cáncer debido a la reducción de las aberraciones cromosómicas, además de verse reducida la incidencia de otras enfermedades asociadas al envejecimiento como la osteoporosis o una mejora de su capacidad motora.

Supervivencia de ratones con varios niveles de restricción calórica. Fuente: scientificphychic.com
Supervivencia de ratones con varios niveles de restricción calórica. Fuente: scientificphychic.com

Se realizaron estudios similares de restricción calórica, pero esta vez con ratones transgénicos que sobreexpresaban la telomerasa (ratones TgTERT). Esto se tradujo en una clara mejora de su salud y un aumento de su longevidad en hasta un 20% lo que demuestra, sin lugar a dudas, que la restricción calórica tiene un papel clave en la longevidad del individuo en tanto que la velocidad de acortamiento de los telómeros se ve reducida. Este efecto protector sobre los cromosomas se acentúa aún más si la telomerasa está presente y/o activa en las células.

Este hallazgo puede suponer la puerta de entrada a muchas más investigaciones que abarquen el efecto de la restricción calórica en humanos, junto con el estudio de otros factores influyentes (además de los genéticos) como la obesidad o el consumo de tabaco.

Fuentes bibliográficas:

Notas de prensa:

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