El “ADN basura” podría no ser necesario

Una Investigación Internacional pone “sobre la mesa” un nuevo punto de vista con respecto al mal llamado ADN basura y su papel como regulador. El genoma de una pequeña planta carnívora muestra por primera vez una pequeñísima cantidad de ADN de este tipo, lo que plantea cuestiones sobre su finalidad y su necesidad.

El ADN secuenciado de Utricularia gibba contiene sorprendentemente, según los investigadores, un 97% de ADN codificante y controlador de pequeños genes, dejando tan sólo un 3% del material denominado como ADN basura, al contrario de lo que ocurre en otros vegetales. “Esto quiere decir”, explicaba el Dr. V. Albert, de la Universidad de Buffalo, uno de los directores del proyecto, “que podemos tener una planta multicelular perfecta, con diferentes tipos de células, órganos y tejidos como las flores, sin los remanentes. No es necesario el ADN basura“.

Ahora, la pequeña planta carnívora, cuyo genoma tiene tan solo 80 millones de pares de bases, propone un nuevo reto al mundo científico. El resultado pone de manifiesto la necesidad de contemplar nuevas interpretaciones a la existencia, todavía misteriosa, del ADN Basura. Éste compone el 98% del genoma de los seres humanos y, según los últimos trabajos del proyecto ENCODE, el 80% de esa gran porción de ADN posee alguna función bioquímica mas o menos específica.  Tan solo un 8 o 9% estaría en relacionada directamente con la codificación.

Vesículas de Utricularia. Fuente: Aquarium-kosmos.de

La eliminación de la mayoría de este ADN basura podría ser la razón principal de la diferencia en el tamaño de los genomas de otras especies en comparación con el de U. gibba. Parece, afirman los investigadores, como si la planta hubiera ido eliminando gran cantidad de ADN de su material genético a lo largo de muchas generaciones.

Este habitante de humedales y pantanos posee un parentesco lejano con el tomate. Ahora, sin embargo es una planta carnívora que ha desarrollado un complejo y sofisticado sistema de caza: bombea agua desde una diminutas cámaras llamadas vesículas, convirtiéndolas en una bomba de succión que puede chupar y atrapar a sus desprevenidas víctimas.

Menos ADN, casi la misma cantidad de genes

Análisis sintético del genoma de U. gibba. Fuente: Nature

El genoma de U. gibba, cuenta 28,500 genes, un número parecido al de otras especies bien conocidas como son el tomate o la uva pero cuyos genomas son muchísimo más grandes. Por ejemplo, el primero posee unos 490 pares de bases y el segundo unos 780 millones lo que supone genomas 6 y 10 veces más grandes que el de U. gibba.

La especie ha completado tres duplicaciones completas del genoma desde que su linaje se separó del del tomate lo que quiere decir que, en tres ocasiones diferentes de su evolución, su genoma duplicó su tamaño haciendo que sus descendientes recibieran dos copias enteras del genoma completo de esta especie, lo que choca fuertemente con el hecho de tener un genoma tan pequeño.

“Esta sorprendente historia de duplicación, […] muestran una evidencia de lo eficiente que ha sido en eliminar el ADN no esencial, manteniendo a la vez un conjunto funcional de genes similares a los de otras plantas” añade el Dr. Herrera-Estrella, co-director del proyecto.

Ante los resultados el equipo propone algunas hipótesis que pudieran dar pie a una explicación para este caso tan particular: “Los organismos podrían no necesitar acumular ADN basura para salir beneficiados.”; Por el contrario, algunas especies podrían tener un sesgo mecanicista, hacia la eliminación de una gran cantidad de ADN no codificante mientras que otros podrían tener tendencia justo en la dirección contraria, hacia la inserción de ADN y las duplicaciones. Estas podrían ser dos maneras completamente distintas de alcanzar su éxito evolutivo.

Referencias Bibliográficas

3 comentarios sobre “El “ADN basura” podría no ser necesario

  • el mayo 17, 2013 a las 9:33 am
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    Enhorabuena por el post. Da que pensar, que es lo que mola. De todas formas pienso que nos queda mucho por averiguar y aunque aún no podamos atribuirle ninguna función, si está ahí, seguro que es por algo. El tiempo lo dirá.

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    • el mayo 17, 2013 a las 11:04 am
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      Gracias Luís!

      Con respecto a lo que dices, sí y no. Quiero decir, obviamente su presencia tiene algún sentido, pero tendemos mucho a creer en la utilidad de las cosas en un sentido lamarckiano: “por algo estará ahí”.

      Yo soy de los que está convencido de que a lo mejor simplemente está ahí “por casualidad” como la gran mayoría de las características evolutivas, que han sido seleccionadas positivamente por la selección natural pero donde hay un gran componente de casualidad y no tanto de causalidad.

      Tal vez es Dawkins el que habla por mi boca, no lo se 🙂

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